fundada en 1897 y publicada por la Sociedad de Biología de Chile

<< Volver al Volumen 85 Número 4

Revista Chilena de Historia Natural 85 (4): 369-392, 2012
TEMATICA ESPECIAL
Evolución de la flora austral-antártica durante el Cretácico: Una nueva mirada desde una perspectiva paleobiogeográfica
MARCELO LEPPE, MARITZA MIHOC, NATALIA VARELA, WOLFGANG STINNESBECK, HÉCTOR MANSILLA, HESSEL BIERMA, KATHERINE CISTERNA, EBERHARD FREY & TOSHIRO JUJIHARA
Se sabe que al menos desde fines del Paleozoico ambientes boscosos habrían existido en la Antártica y habrían desaparecido de ella solo a fines del Terciario. Sin embargo, la estructura no ha sido la misma, evolucionando desde un bosque dominado por coníferas y pteridófitas durante el Cretácico Inferior, a bosques dominados por angiospermas a partir del Cretácico Superior, con elementos comunes a los constituyentes actuales de la Selva Valdiviana. Durante el Turoniano la Península Antártica y Patagonia se reunieron por un puente terrestre rompiendo millones de años de desconexión, y gracias a una variedad de ambientes de sedimentación, se han conservado numerosos vestigios de la flora que cubrió ambos subcontientes. Mediante herramientas biogeográficas aplicadas al registro palinológico y de improntas foliares, afloramientos campaniano-maastrichtianos de islas Snow Hill, James Ross y Seymour (Marambio), en la cuenca de James Ross, Antártica; bahía Skúa, punta Half Three, punta Price y cerro Zamek, en la isla Rey Jorge, Antártica; y punta Rocallosa, cerro Guido, Las Chinas, cerro Dorotea, cerro Cazador y La Irene en la Patagonia chileno-argentina, se estudió la relación entre la distribución actual y la paleogeografía, considerándolos potenciales eventos vicariantes y áreas de endemismo establecidas. Reconstrucciones paleoecológicas muestran que los elencos vegetacionales habrían evolucionado en el marco de ambientes sometidos a intensa perturbación volcánica y climáticamente habrían estado sometidos a uno de los lapsos más cálidos de la historia natural, pero con fuertes pulsos de enfriamiento durante el Campaniano y Maastrichtiano. Se sostiene que entre el Maastrichtiano y el Eoceno, existió un continuo forestal entre Patagonia y Sudamérica que habría sido modelado por la presencia de las cuencas marinas finicretácicas y la intermitente conexión-desconexión de las floras.
Palabras clave:
Antártica, Cretácico, cuenca de Magallanes, paleobotánica, Patagonia.

XHTML 1.0 Transitional Válido ¡CSS Válido!